Comunicarse con adultos mayores que sufren demencia sí es posible

Red MayorEl Enfoque Capacitante es un sistema creado por el psiquiatra italiano Pietro Vigorelli que busca romper con la difícil relación diaria de los pacientes desmemoriados y sus cuidadores.
En la vida cotidiana, hablar y comunicar son procesos que están prácticamente unidos. Pero cuando se trata de hablar con pacientes que sufren demencia, la comunicación puede parecer una tarea imposible de lograr.“Lo que uno ve en las residencias geriátricas es que cuando se pierde la comunicación, se renuncia a hablar con ellos. Mi trabajo es distinto. Yo los invito a continuar hablando, incluso si la comunicación parece perdida, porque todavía se puede disfrutar de otras funciones de la palabra, como conversar o relacionarnos”, dice a “El Mercurio” Pietro Vigorelli.

El psiquiatra y psicoterapeuta italiano es creador de “El enfoque capacitante”, un método diseñado para mejorar la comunicación entre los pacientes con demencia y sus cuidadores y así lograr una convivencia feliz.

Invitado a Chile por el Centro de Gerociencia, Salud Mental y Metabolismo (GERO), el médico -también profesor de psicoterapia en la U. de Milán- dictó una charla el jueves pasado en el hospital del Salvador, donde entregó algunas de las herramientas de su libro “Hablar y comunicar con el enfermo de alzhéimer ¿es posible?”, basado en “El enfoque capacitante”. La obra fue publicada en 2017 y está disponible en Amazon.

El método nació de su experiencia de 35 años estudiando a adultos mayores con demencias y del análisis de 300 diálogos entre algunos de ellos y sus familiares, a quienes les pedía que grabaran las conversaciones cotidianas.

Así, se dedicó a analizar las respuestas de los enfermos y las frases que hacían fluir el proceso comunicativo y aquellas que lo interrumpían. Algunos de estos diálogos actualmente se encuentran disponibles en el sitio www.gruppoanchise.it.

El Enfoque Capacitante propone la comunicación desde un nuevo punto de vista: el objetivo no es intentar que los enfermos recuerden, sino más bien mantener una conversación que les permita ser felices en su propia realidad, aunque esta carezca de sentido.

Es lo que Vigorelli llama “el reconocimiento del mundo posible”. “Si me dice papá y sé que no soy su papá, lo acepto y no lo contradigo”, dice el doctor, quien entrega otros ejemplos, como el de un anciano que en una misma conversación dice que tiene 43 años y luego que tiene 83. En esos casos, Vigorelli aconseja validar ambas ideas y responderle que tiene una bonita edad o que es muy bueno vivir esa cantidad de años.

De igual forma, es importante hablarle al “yo sano”, agrega. Eso significa detectar que, probablemente, la persona aún conserva algunos gustos personales, como la música o el cine, y es importante generar instancias para compartir y conversar sobre estos temas.

Dar valor a lo dicho

Detectar las emociones de los enfermos para entregar una respuesta acorde es uno de los pilares de este método. “Si el anciano dice que quiere ir a casa con su papá y su mamá, hay que saber reconocer que probablemente se siente inseguro”, explica Vigorelli, quien sugiere reducir la ansiedad con respuestas como “la mamá nos da seguridad” o “la mamá nos cuida”.

Cuando la demencia está muy avanzada y las frases son tan fragmentadas que es casi imposible entender lo dicho, este enfoque propone escuchar y mantener abierta la conversación, prescindiendo del fracaso en la transmisión del mensaje. Esto, con el fin de evitar que la persona se aísle y sienta que no es comprendida. Se recomiendan frases como: “¡Es cierto!”, “¡qué bueno!” o “¿te gustaría contarme algo más?”.

También se aconseja responder con un resumen de lo que se ha entendido, aunque haya sido poco. “Es oportuno reconocer y darle valor a lo que dicen”, comenta Vigorelli.

Un estudio realizado recientemente en adultos mayores italianos con demencia que habían sido tratados bajo este enfoque capacitante arrojó que los pacientes conversan más que el resto y con un mayor uso de sustantivos, una capacidad que se pierde a medida que avanza la enfermedad. “Esto es relevante, porque los sustantivos son las palabras que nos unen a la realidad. Muchos dicen ideas sueltas como grande, bonito, feo, pero si logramos que hablen con sustantivos, estamos logrando también mantenerlos cerca del mundo real”, dice el especialista.

Medio: El Mercurio