Adultos mayores destinan más de un tercio de su pensión al pago de isapre, remedios y doctores

noticia_2A medida que las personas envejecen, el costo de los planes de isapres aumenta, como también las enfermedades, consultas médicas y consumo de fármacos, siendo la hipertensión y la diabetes las afecciones más comunes dentro de este segmento de la población y que requieren de controles anuales.
La expectativa de vida de los chilenos ha ido en franca alza en los últimos años. Así lo demuestran numerosos estudios que miden estos parámetros en la población. Uno de ellos es “Chile y sus mayores: Encuesta de calidad de vida en la vejez”, realizada por la Universidad Católica en conjunto con Caja Los Andes, que asegura que la esperanza de vida sobre los 60 años se ha calculado en 21 años más. Al respecto, Pedro Paulo Marín, académico y director honorario del Centro UC de Estudios de Vejez y Envejecimiento, indica que el 42% de los latinoamericanos sobrepasará los 80 años en la próxima década. “En 2025 habrá 15 millones de personas octogenarias o más en la región”, puntualiza Marín.Desafortunadamente, el experto advierte que la calidad de la supervivencia no ha ido a la par de mejoras comparables en el bienestar y la salud. Y una de las razones es justamente el alto gasto en salud que los seniors deben considerar en su presupuesto, ítem que según Héctor Sánchez, director del Instituto de Salud Pública de la Universidad Andrés Bello y ex superintendente de Isapres, puede llegar a alcanzar hasta la mitad de los desembolsos de una persona de la tercera edad.

Planes de isapres aumentan entre tres y cinco veces en la vejez

Según Sánchez, solo al considerar el pago de la mensualidad de la isapre, un adulto mayor tendrá que desembolsar entre tres y cinco veces más por un plan de salud que un adulto joven.

“Supongamos que una persona que tuvo un sueldo mensual de $1 millón a lo largo de su vida laboral (un ingreso importante en la cartera de clientes de las isapres), pagó cerca de $70 mil al mes por un plan, correspondiente al 7% obligatorio. Luego, ese mismo individuo al ser adulto mayor pagaría un plan de $210 mil en el mejor de los casos y de $350 mil en el peor escenario, según datos reales del alza de planes”, dice Sánchez.

Por otro lado, agrega que un senior jubilado, en un contexto positivo, consigue un 70% de tasa de reemplazo para su pensión, es decir, recibe $700 mil de jubilación, considerando que ganaba, en el ejemplo, $1 millón mensual.

“Por lo tanto, $210 mil sobre $700 mil es el 30%, y si fuera $350 mil, sería el 50%, solo como gasto en el plan de la isapre”, dice el académico de la Unab.

A este monto hay que agregarle el desembolso relacionado con las enfermedades crónicas que afectan a los seniors . Según la encuesta “Chile y sus mayores”, de la UC, la hipertensión y la diabetes son dos de las afecciones más comunes en la tercera edad.

Con estos datos a la vista, y según el geriatra Rubén Alvarado, la persona debería ir al doctor, por lo menos, cuatro veces al año si se mantiene controlado. Además, tendrá que hacerse algunos exámenes de rutina, para lo cual deberá cancelar un copago, al igual que en las consultas médicas.

“Como es un paciente que está controlado, las consultas médicas le van a costar en cualquier centro médico del orden de $23 mil, y la isapre cubre un 70% en promedio, con lo cual se va a gastar unos $7 mil de copago, lo que multiplicado por cuatro (veces al año) son $28 mil en doce meses”, calcula Héctor Sánchez.

Para los exámenes, ese adulto mayor tendrá que destinar, en copago, alrededor de $8 mil al año.

En total, entonces, solo considerando esos tres factores, serían, en promedio, unos $314 millones al año.

“Por lo tanto, el senior como piso va a gastar sobre el 34% de su ingreso en salud, incluyendo la isapre, los gastos en medicamentos y consultas médicas. Sin embargo, el monto puede ser mucho más. Si nos vamos a un ejemplo más dramático, donde la tasa de reemplazo en la jubilación no es del 70%, sino que del 50%, la situación es más complicada”, explica Sánchez.

El costo de medicamentos puede llegar a $40 mil al mes

Sánchez y Alvarado coinciden en que también hay que sumar el gasto en los medicamentos que un paciente mayor debe incurrir considerando que tuviera las dos enfermedades mencionadas (hipertensión y medicamentos). “Según la encuesta antes citada, el 28,3% de los adultos mayores consume uno o dos remedios en forma habitual, mientras un 38,7% ingiere entre tres y cinco remedios y un 17,3% consume seis o más”, señala Alvarado. Además, el geriatra acota que el precio de los fármacos es variable y puede costar hasta más de $20 mil al mes cada uno, dependiendo si son de marca, genéricos o bioequivalentes.

En tanto, Sánchez estima que solo por concepto de remedios, el paciente a lo menos pagará cerca de $40 mil al mes por el tratamiento de ambas enfermedades. Este monto, no obstante, puede subir fácilmente, pues a medida que avanza la edad, las personas van requiriendo de nuevos tratamientos.

Medio: El Mercurio